
La Escuela de CER es una escuela de conciencia que nos conduce directamente a nuestro ser, a la realidad tras lo aparente, en una exploración del ser en el ser mismo no en lo externo. La diferencia entre una filosofía, una religión y una escuela de conciencia consiste en que, en las primeras, el camino esta trazado por una estructura, un reglamento, preceptos, y mandamientos pensamientos elaborados de la naturaleza de la realidad y del ideal, el pensamiento de un sabio, el seguimiento y ejercicio de rituales el cumplimiento y estudio del pensamiento en cuestión. Mientras que en una escuela de conciencia el único estudio y exploración es en el ser, ¿quién piensa?, ¿quién hace?, ¿quién sabe?,¿quién es este que cree y devociona su ser a la deidad?, quien es este que busca la verdad?
La escuela de Conciencia, Evolutiva de Realización no es otra cosa que la reunión voluntaria y organizada de quienes hemos participado y experimentado las enseñanzas de Sujñani Sokei. Enseñanzas que nos han conducido a la realización de la experiencia de nuestro ser.
Quiénes formamos la escuela de C.E.R. hemos aceptado la presentación de esta perspectiva de gran visión, como el producto de la experiencia de un ser que ha despertado a su realidad, y abre una brecha, un camino de crecimiento, desarrollo y reconocimiento de la naturaleza de nuestro ser, rápido y muy poderoso, basado en lo que realmente somos y no en lo que nos hicieron creer por miles de años, ni en ninguna cosa que señale o apunte en dirección opuesta al ser que le otorga valor y existencia.
A partir de las enseñanzas del maestro, nació la escuela de CER y en ella se esta formando una comunidad centrada en la aplicación y desarrollo de esta sabiduría y la participación consciente de cada individuo que así lo desea en el despertar de la Conciencia Evolutiva humana.
Los miembros de la escuela de CER hemos tomado la tarea de crear los medios para difundir las enseñanzas a fin crear conciencia , lo cual sabemos lograra la liberación de las ataduras y limitaciones impuestas por la conciencia social. Crear conciencia de la naturaleza del ser es poder para contemplar a través de la bruma de creencias, tendencias, filosofías, tecnologías psicológicas, etc. que buscan seguir manipulando la conciencia del ser humano.
La escuela de CER se ha establecido en varias ciudades de Baja California con gran impacto en la vida de sus miembros ya que su mensaje es contundente, directo e increíblemente sencillo. La gran mayoría de los miembros que conformamos la escuela de CER hemos estado en distintos grupos de conocimiento espiritual y escuelas de pensamiento filosófico pero, hemos encontrado en la enseñanza de Sujñani Sokei, nuestro hogar y en nuestro hogar nos hemos podido contemplar como amor a nosotros mismos.
Los miembros de la escuela de CER te invitamos al encuentro con el supremo valor de la vida y el milagro de la revelación que es nuestro ser.
Esta fundación es una organización no lucrativa, que se sostiene gracias a los eventos, cursos, seminarios, talleres y retiros intensivos que se presentan en las algunas ciudades importantes de la República Mexicana lo que nos permite seguir promoviendo, el auto-conocimiento de forma metódica pero permitiendo que cada individuo se desenvuelva asimile e integre el conocimiento a su propio ritmo. Para educar la conciencia del ser humano la Escuela CER lleva a cabo eventos como los ya mencionados pero además invita a la creación de círculos de estudio, de trabajo y de apoyo para todas las etapas del conocimiento. Motivando y educando, ofreciendo respuestas y liberando a la mente de la confusión, del temor y del dolor, conduciendo al ser humano al feliz descubrimiento de su realidad y su poder para vivir en libertad, en paz y en armonía y en general para transformar las experiencias de sus vidas.

En nuestro presente han surgido muchas
neo-tecnologías psicológicas, grupos y técnicas
que prometen mejorar la calidad y el valor de la vida del individuo
y conducirlo a la realización por varios medios. Pero
¿como será posible cumplir tal promesa cuando
se ignora lo que se desea mejorar?, ¿Qué es la
vida?, ¿Que mejoría pudiera traer técnicas
ejercicios y recetas de como y que hacer para traer paz, felicidad
y gozo a nuestro ser?, ¿Que somos y a que hemos venido?.
Antes que cualquier conocimiento esta el conocedor y cuando
se ignora quien es este ser, ningún conocimiento tendrá
sentido real y duradero.
Cuando
nuestra conciencia es enfrentada a su realidad nada resulta
más claro, que todo está ya en nosotros, nada
y nadie nos puede dar lo que ya es nuestro desde el sublime
momento de nuestra creación. Es en la sencillez de este
entender que se fundaron las antiguas escuelas de la Conciencia.
En una Escuela de Conciencia somos conducidos
directamente a nuestro ser, a la realidad tras lo aparente,
en una exploración del ser en el ser mismo, no en lo
externo.
Hay gran diferencia entre una religión,
una filosofía y una escuela de conciencia. En las primeras
dos el camino esta trazado por alguna escritura como base, de
la cual se desprenden preceptos, mandamientos, pensamientos,
técnicas, rituales, métodos elaborados para realización
del ideal, también encontraremos el estudio e interpretación
de la enseñanza en cuestión. Mientras que en una
Escuela de Conciencia como en la antigüedad primeramente
debe existir un ser despierto a su realidad espiritual para
que la sabiduría tenga valor real y no interpretativo.
Y así la enseñanza será auténtica
y directa de boca a oído y por lo tanto la experiencia
será genuina. Tal oportunidad el único estudio
y exploración valido en el Ser, ¿quien piensa?,
¿Quién hace?, ¿Quién sabe?, ¿Quién
es este que cree y su devoción es ser la deidad? ¿Quién
es este que busca la verdad?.
Sujñani Sokei también
nos revela el gran propósito de su despertar en el escenario
de la conciencia humana, sostiene que su principal misión
es el llamar a los que serán maestros de un nuevo tiempo.
Los seres sensibles al llamado serán los instrumentos
de una transformación global pues ellos despertaran al
poder de la vida y transcenderán toda limitación
en la forma. Regenerarán y preservarán a la madre
tierra, educarán a las nuevas generaciones en el supremo
valor de la vida, por medio del ejemplo, pues no habrá
teóricos entre ellos sino llamas vivientes de sabiduría. |