EL CODIGO MAESTRO
Para que te puedas
proteger del engaño de quienes pretenden saber
o tener la verdad en sus manos te recordamos el Código
de Maestría
EL CODIGO MAESTRO
Tan
sencillo, tan pequeño y tan justo para prevenir el engaño
y el daño de quienes dicen saber: De estos hay varios,
unos con mas o menos poder sobre la mente de sus hermanos pues
lo que si saben es impresionar, asustar y mentir. Estos pueden
tener algunos conocimientos sobre los temas que dicen dominar,
o pueden haber leído queriendo enseñar lo que
ellos mismos no saben aplicar, pero no contemplan que es peligroso
engañar a otros solo por dinero u otros intereses, habrá
quienes se apoyen en diplomas universitarios para vender lo
que es falso sin importar las consecuencias. Otros solo explotaran
la necesidad y la fe de los inocentes, y abra aun quienes en
profunda demencia quieran hacer creer que son los esperados
Mesías de este mundo o los ungidos por el padre.
Debes saber que así como hay seres genuinos y reales
guías del camino hacia la verdad interna, también
los hay, y en mayor medida los que son falsos, fraudulentos
y expertos en la mentira y en la manipulación. Ha estos
los podrás reconocer me dijo el principio de la vida,
mas no los juzgarás, simplemente los reconocerás
como hermanos en la vida que se ignora. Mas de ellos tendrás
cuidado, que no siembren confusión en las mentes inocentes.
La escritura continuo y yo escuchaba mi voz como de muy lejos,
que seguía repitiendo de forma que parecía una
letanía o rezo como sigue:
1.-Razón
Cuando escuchamos que alguien tiene la razón, estamos diciendo que alguien sabe las causas, que alguien conoce “el porque” del tema o que ese alguien y está en lo correcto. Hay quienes siempre quieren tener la razón pero sacrifican su paz y su bienestar o pierden lo que aman por no ceder y aceptar que el otro puede estar en lo cierto. Lo que significa este principio en el código maestro es distinto en el sentido que se debe utilizar.
Razón del verbo razonar, pensar, reflexionar, discernir, analizar, recapacitar y esto se debe aplicar utilizando tu razonamiento, analizando, reflexionando, discerniendo, pensando por ti mismo, con inteligencia y sentido común en todo aquello que te enseñen o que aprendas.
La razón en este sentido no es enemiga de la fe aunque se nos haya hecho creer que así es. Fe es conocimiento con expectativa, total confianza en lo que se sabe o se cree, pero cuando a la fe le falta el conocimiento, la razón no puede utilizarse, la inteligencia se nubla y la mente está en profundas tinieblas se llama fe ciega. La fe ciega es incapaz de razonar, la fe ciega es fanatismo que nubla la cordura, niega el sentido de justicia y de libertad, se opone a la tolerancia y al simple respeto de la vida ajena pues carece de amor.
Pero cuando la fe nace del conocimiento y este se basa en la razón pura, en la justicia y en el amor, entonces el poder y la luz de la sabiduría hacen milagros, y se llena la mente de las respuestas más extraordinarias y la coherencia parece adornar con sencillez la más alta verdad. Le hemos oído nombrar como la sencillez de lo grandioso. La razón será siempre la corona de una fe genuina, verdadera e impecable, la razón va de la mano con la justicia, la razón dará coherencia y la fe nos llevara al estado mental y emocional de aceptación de que la verdad prevalece y reina.
Nunca renuncies a pensar por ti mismo. Utiliza tu inteligencia al cenit de tu posibilidad, que el principio de la vida te ha dotado de una gran inteligencia para que con ella realices la sabiduría del ser divino que está en ti. Que nadie te diga que no necesitas entender que tan solo debes creer, porque te miente y te quiere utilizar. Que ninguna enseñanza te conduzca a ciegas, que nadie te diga que lo que parece mal es tan solo un disfraz, que nadie te pida que dejes de pensar por ti mismo que tan solo obedezcas. Observa bien que quien te enseñe viva lo que dice que tú debes hacer. Que nadie te diga que la verdad puede ofender y lastimar a quienes no la acepten. Pues debes recordar que “El fin nunca justificara los medios que se utilicen, porque son los medios los que enaltecen al alma.
2.-Justicia
La Justicia verdadera nunca hablara de castigar, sino de igualdad, igualdad de derechos y obligaciones, igualdad de oportunidades, de libertades y de equidad, aunque en merecimientos la justicia reclama que solo merece el que pide-dando, el que con sus actos reclama el bien que el mismo ofrece a los demás, ese merece. Pero en este sentido el código maestro se extiende y nos dice que todos los seres tienen el mismo derecho al conocimiento que se busca, a los milagros que se esperan con fe, al amor que se actúa, y a la paz que existe en el interior, todos los seres merecen ante el principio de la vida, todos los hijos de la vida son iguales pues el sol nace sobre justos e injustos lo que significa que todos somos merecedores y valiosos, que todos tenemos los mismos derechos y deberes y no debemos aceptar que nadie nos haga creer que somos inferiores, y que por lo tanto debemos obedecer a ciegas. Nadie con maestría en el amor nos impondrá nada o nos obligara a nada, pero nos enseñe deberá ser quien haya realizado la maestría en el amor divino y este para conducirnos o corregirnos nos presentara siempre con una opción, una invitación, un consejo.
Cuidemos nuestro desarrollo espiritual no aceptemos ver a nadie como menos o inferior a nosotros jamás, a nadie nunca humillemos, ni subvaloremos pues por justicia todos somos iguales ante Dios. No hay hijos predilectos de Dios ni de la vida. No hay tal cosa como elegidos por Dios y si los hay entonces todos lo somos. No aceptes que nadie te diga que Dios se porta como nosotros, que es celoso, que castigas, que es vengativo, y que siente dolor por nuestra culpa, porque esta es la creación de los tiranos que desean asustarnos y amenazarnos o hacernos sentir culpables. (Manipulación). No aceptes hincarte delante de nadir porque nadie es superior a tu ser, no le pidas a nadie que se hinque delante de ti porque nadie es inferior a ti ante lo eterno.
3.-Amor sin condición
La vida es amor, el que vive amara siempre y el que ama dará vida, Amor es la unidad de todo lo que existe en la gloriosa vida del espíritu. Amor sin condición es el resultado de haber madurado en la vida, es haber entendido que no hay dos pero eternamente uno. Todo lo que existe es el UNO y en el UNO está todo lo que es. Todo lo que hagas a otros, bueno o malo, todo lo que pienses de los demás para bien o para mal solo se lo hiciste al UNO y por lo tanto te lo hiciste a ti mismo. Cuando amas ese amor es para el UNO, cuando perdonas ese perdón es para el UNO, cuando mientes le mientes al UNO y entonces a ti mismo. Amor en conciencia es la perfecta experiencia de UNIDAD.
Nunca aceptes enseñanza alguna que te separe de tus hermanos, que te invite a crear odios, agresiones o guerras, nunca aceptes enseñanza alguna que te diga que la verdad necesita defensores y que tu deber es defender la verdad con tu vida, porque te engaña y te quiere utilizar. El amor es la más grandiosa enseñanza y el más grande poder espiritual, porque en el amor toda vida es tu vida, nunca aceptes que ningún maestro te guie o te conduzca por el camino que el no ha recorrido, nunca aceptes que el bien debe odiar al mal, porque eso los hace iguales, o que la guerra se termina con las armas, quien odia la guerra produce guerra, el que ama la paz produce paz. Cuídate y abre tus ojos, no permitas que ninguna enseñanza te lleve hacia afuera en la búsqueda de tu verdad interior. La verdad os hará libres dijo el gran maestro Joshua y el fue la presencia del amor incondicional.
La razón no es enemiga
de la fe aunque así se nos haya hecho creer. Fe es certidumbre
y descanso, total confianza en lo que se sabe como verdadero,
pero cuando a la fe le falta el conocimiento, la razón
no puede utilizarse, la inteligencia se nubla y la mente esta
en profundas tinieblas se llama fe ciega. La fe ciega es incapaz
de razonar, la fe ciega es fanatismo que nubla la cordura, niega
el sentido de justicia y de libertad, se opone a la tolerancia
y al simple respeto de la vida ajena pues carece de amor.
Pero cuando la fe nace del
conocimiento y este se basa en la razón pura, en el sentido
común, se abre la luz y el poder de la sabiduría,
y se llena la mente de las respuestas más extraordinarias
y la coherencia parece adornar con sencillez la más alta
verdad. Le hemos oído nombrar como la sencillez de lo
grandioso. La razón será siempre la corona de
una fe genuina, verdadera e impecable, la razón va de
la mano con la justicia, la razón dará coherencia
y la fe nos llevara a la actitud acorde, y ha esto se le llama
verdad.
Nunca renuncies a pensar por
ti mismo. Utiliza tu inteligencia al cenit de tu posibilidad,
que el principio de la vida te ha dado inteligencia para que
con ella realices la sabiduría. Que nadie te diga que
la verdad puede ofender y que su deber, que el fin nunca justificara
los medios que se utilicen.
Sujñani
Sokei
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